Translate
Licencia.
Cuando las palabras lloran. por Miguel Ángel Quintela Buendía se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 3.0 Unported.
martes, 6 de mayo de 2014
Lo siento.
LO SIENTO.
En este jardín amargo me encuentro, sin saber por donde empezar. A veces vemos las tristezas y amarguras desde puntos de vista diferente pero no, esto es el fin parece ser para nosotros dos.
En las dunas del desierto no te encontré, en las verdes orillas del océano pacífico no te supe querer a si que esto es un adiós un tren que se va de la estación cuando los últimas trazas del vapor desaparecen como la lluvia de verano y apenas queda nada.
Desolado por esta situación me encuentro pero no más a la persona que quiero y que quise. ¿Tonto fui? No lo niego y en sus verdes cuencas le busco y no le encuentro.
Parece que ya no hay amor, ya no hay nada de lo que en un pasado fuimos algo. Por favor deja a esta amarga flor, deja este cuerpo inerte para que no te haga daño, huye de mí. Este cuerpo ponzoñoso no es más que un saco roto de mentiras, veneno y algún que otro desazón.
Pajarito de cristal, ahora ya eres libre y puedes coger tus pensamientos e irte a otra parte, este ser despreciable ya no te hará más daño, ya no podrá matarte lentamente mientras la luna llora de desamor y dolor, mientras el sol apaga sus últimos rayos en el crepúsculo de la aletargada noche que se me avecina en todo mi ser y alma.
Vive y se feliz porque tu jaula ya la tienes abierta, me miras con extrañeza, indiferencia, miedo tal vez pero todavía no te atreves a salir; ¿Por qué? te pregunto y tú con tus ojos verdosos me miras con enfado y resignación. Se la respuesta: Te amo demasiado, pero este animal tiene que vivir para no morir, amar para no desamar, luchar para no caer rendido, ser feliz para no estar conmigo.
El pajarito extiende sus grandes alas de porcelana y se dispone a marchar, no llores pajarito mío, lo siento y ahora corre emprende tu vuelo, se feliz como siempre te ha gustado. VIVE.
Por todo el daño que te halla causado, lo siento pajarito de arcilla y barro. Adiós mi mitad de corazón no se te olvide la otra porque yo ya no tengo corazón.
jueves, 20 de febrero de 2014
Sin Latido.
SIN LATIDO.
Alma inocente y blanca que vuela en las incontadas noches del hastío de mi pesar viene a mí por los reflejos visuales que distingo en lo oscuro de mis entrañas.
¡VUELA PAJARITO DE CRISTAL!-, Te respondo con pesadumbre y abriéndote la reja tú sacas una patita lentamente, con disimulo; como si el tiempo se parase y el alma me llevase.
Me miras y suavemente una lágrima caes de tu dulce ojo verde; me tocas y tus plumas se quedan en mi disecada mano; sin vida, sin nada.
Te miro por última vez-. Vuela te digo; otros cuidadores tendrás mejores y te sabrán tratar meor de lo que te pudiese tratar yo esas heridas del corazón.
Un dulce piar me susurras al oído pero ya mi oído se ha vuelto ronco y quebradizo y para cuando te pude escuchar no quise ahora que quiero tú no puedes.
Almas en penas, tristezas de entre pinos y secuoyas. LLEVADME ALLÁ LEJOS DONDE EL CÁLIDO SOL SE MEZCLE CON SUS BESOS; DONDE LA MAR SERENA ARRULLA MIENTRAS LE TOCO DESPACIO SU ROSTRO DONDE EL VIENTO SOPLA FLOJO PARA QUE SU PRECIOSO PELO SE LE ELEVE Y LE RESPLANDEZCA AÚN MÁS.
Se me acaba el tiempo de escribir, no tengo más posibilidades que escribirte esto alma de perlas únicas. No tengo más posibilidades que recoger de mi camino todo lo que perdí y todo lo que amé y volverlo a poner en un tiesto y darte lo poco que tenga lo poco que te dejaré mi pajarito de cristal.
Prepara bien el atillo pues es camino difícil el que tienes que recorrer y aunque sea el ser más podrido del mundo aunque fui el ser que menos te valoraba de entre toda la espléndida naturaleza; te acompañaré hasta donde tu puedas guiarte solo.
Sé que las esperanzas las olvidaste hace mucho y que ya yacen bajo el árbol de la incertidumbre. Sé que procuraste el bien para mí aunque te seguía haciendo más daño en el corazón puro y limpio que tienes. Lo sé todo pajarito. Lo sé todo menos como seguir tratándote bien.
Ángeles del cielo perdonarme por todo el daño que le hago. PERDONARME OS DIGO, perdonarme de este insufrible dolo que le he hecho pasar. Necesito de vuestra alma, no os la robaré sólo dejádmela para darme fuerzas en esta cuesta que cada vez se me hace más pronunciada y más seca.
Los Angelitos no me creen asi que tendré que darme vida por mí mismo; tenerme a mí mismo aunque el frio yugo del recuerdo pasado me atormente en mis entrañas por más de cien años.
No me queda tiempo para escribir más. Este cuerpo ha llorado mucho durante el escrito de esta carta y aunque no renuncie tengo miedo a hacerlo y tengo miedo; miedo a que él sea mejor que yo, a que él toque su cara sonrojada y brillante mientras yo me encuentro apartado por caminos infectados de veneno a la deriva de mi alma putrefacta.
Adiós de nuevo alma pura.
Hola alma corrompida.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)